Un lugar donde la historia se mezcla con el paisaje rural de Hueyotlipan, Tlaxcala.
Construida hacia finales del siglo XVII, esta hacienda fue testigo del paso del tiempo, de la agricultura, del auge del pulque… y del nacimiento de la comunidad que hoy lleva su nombre.
Aunque los años han pasado, su arquitectura aún conserva parte de ese esplendor antiguo. Entre muros de adobe, caminos tranquilos y un entorno natural único, esta joya histórica nos invita a detenernos y redescubrir nuestras raíces.
Un sitio que no solo forma parte del pasado… también merece un lugar en nuestra memoria colectiva.

