La senadora Ana Lilia Rivera respaldó la estrategia de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que México no aceptará presiones ni señalamientos unilaterales provenientes de Estados Unidos mientras ese país ignore su responsabilidad en el tráfico ilegal de armas y el fortalecimiento del crimen organizado.
Durante asambleas informativas realizadas en Tlaxcala, Tizatlán y Nativitas, la legisladora sostuvo que las recientes críticas y presiones políticas desde Estados Unidos forman parte de una narrativa que busca deslindarse de responsabilidades compartidas en el combate a la delincuencia organizada.
Rivera Rivera cuestionó las acciones del gobierno estadounidense para combatir el consumo de drogas dentro de su territorio, así como el flujo de armas ilegales que ingresan diariamente a México y terminan fortaleciendo a grupos criminales.
“La relación entre ambas naciones debe construirse desde el respeto mutuo, la cooperación y la corresponsabilidad, nunca desde la presión o el intervencionismo”, expresó.
La senadora recordó además el operativo “Rápido y Furioso”, implementado entre 2009 y 2011 por la ATF durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón, mediante el cual más de dos mil armas ingresaron ilegalmente a territorio mexicano con el supuesto objetivo de rastrear organizaciones criminales. Sin embargo, afirmó que el operativo terminó fortaleciendo estructuras delictivas como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas.Finalmente, Ana Lilia Rivera reiteró que la defensa de la soberanía nacional representa una responsabilidad histórica que exige unidad, firmeza y dignidad frente a cualquier intento de injerencia extranjera.
