La senadora Ana Lilia Rivera Rivera reconoció que la reciente llamada telefónica entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, representa un avance significativo para despresurizar las tensiones políticas y geopolíticas que se habían presentado en los últimos días entre ambas naciones.La legisladora destacó que la conducción de la relación bilateral por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum privilegia un diálogo directo, firme y respetuoso, como una vía responsable para proteger los intereses nacionales y salvaguardar la soberanía de México. Subrayó que esta estrategia permite construir acuerdos sin renunciar a los principios fundamentales del Estado mexicano.Rivera Rivera resaltó que la postura de la mandataria nacional ante una eventual propuesta de intervención armada en territorio mexicano fue clara y contundente, sin estridencias ni ambigüedades, al dejar establecido que la seguridad se construye mediante coordinación, respeto y diálogo, y no a través de acciones que vulneren la soberanía del país.Durante una asamblea informativa en defensa de la soberanía nacional, realizada en el municipio de Totolac, la senadora señaló que, de acuerdo con lo expresado por la propia presidenta, el intercambio con el gobierno estadounidense fue “bueno” y permitió identificar coincidencias para continuar trabajando de manera conjunta en el combate al crimen organizado, al tiempo que se reafirmó la exigencia de respeto al territorio, al pueblo de México y a su autonomía como nación.En este contexto, Ana Lilia Rivera consideró positivo que ambos gobiernos mantengan una ruta de coordinación en materia de seguridad basada en el respeto mutuo, la cooperación institucional y la corresponsabilidad, sin imposiciones ni acciones unilaterales.Finalmente, sostuvo que la cooperación internacional es bienvenida cuando se da en un marco de entendimiento y respeto pleno a la independencia del país. No obstante, enfatizó que la presencia de fuerzas militares extranjeras en territorio mexicano es una línea que no se cruza, al tratarse de un principio irrenunciable para la defensa de la soberanía nacional. “México está dispuesto a cooperar, pero nunca a subordinarse ni a permitir intervenciones que vulneren su independencia”, puntualizó.
